jueves, 30 de enero de 2014

LA BENEFICIOSA CALÉNDULA


La caléndula  es una planta anual que crece silvestrada. 

Alcanza unos 30 centímetros de altura y se caracteriza por sus hojas pegajosas en forma de lengua y sus coloridas flores amarillas o naranjas 

La parte empleada son las flores enteras o los pétalos anaranjados o amarillos, que deben recolectarse en el momento de la floración
Pertenece a la misma familia que el árnica, y comparte con esta planta muchas de sus propiedades . Es desinfectante y antibacteriana y aplicada en compresas o pomadas es muy útil en el tratamiento de picaduras de insectos, pequeñas heridas, llagas o quemaduras.

Pero si realmente la caléndula destaca es por su poder regenerador y regulador de las pieles más sensibles. Formulaciones a base del aceite de esta planta disminuyen los síntomas de la dermatitis como descamación de la piel, escozor, picor, enrojecimiento e inflamación.

Se utiliza para mejorar la textura de la piel reseca, agrietada y escamada.
Desinflama la piel.
Mejora la circulación cutánea.
Brinda hidratación y elasticidad a la piel
Tiene propiedades cicatrizantes y antisépticas.
Cuida y regenera la piel
Ayuda en la recuperación de los tejidos de la piel.

La Caléndula es muy efectiva en el tratamiento de piel sensible y seca, para lo cual se recomienda el aceite de caléndula para acelerar su curación

Es muy recomendable también en productos para las pieles delicadas de los bebés como jabón o aceites